martes, 26 de julio de 2016

Lorenza… mi muñeca de trapo

Imagen referencial

Desde niña siempre quise una muñeca de trapo pero pese a ser muy baratas, mis padres; por algún motivo extraño, nunca me compraron una. Recuerdo que yo andaba robándome las muñecas de trapo que hacia mi prima mayor que sabía coser, pero claro siempre terminaba devolviéndolas. Ese recuerdo de la muñeca de trapo siempre estuvo en mi memoria, y ya sabes cuando las cosas se quedan en tu memoria… siempre se quedan como pendientes.

Hace poco estuvo por  Michell Bellau de Centro Cívico dando una mirada y me topé con las muñecas de trapo de La Maison de Julia Amelia. ¿Las conoces? Bueno, son unas muñecas preciosas, eco-amigables, fashionistas, personalizables y hechas a mano; para todas las edades y para todos los gustos. Resulta que la marca de ropa Michell Bellau y La Maison de Julia Amelia desde hace un tiempo se han unido para crear una nostálgica muñeca de trapo reciclando retazos de @michellebelau  y así además recordar los maravillosos momentos de nuestra infancia y a través de la campaña “Adóptame” apoyar a niños en estado de abandono a través de la Asociación Nuevo Futuro de Fundades y sus hogares de niños en abandono.

Son 4 muñecas diferentes con distintos temperamentos y estilo de vestir. La mía se llama Lorenza: atrevida, extrovertida y arriesgada. Le gusta el desafío y los grandes retos. Pero también existe Matilda, Julieta y Olivia. Te animas a descubrirlas?

Al comprar una muñeca de trapo de este proyecto “Adóptame” el 100% de lo recaudado se va directo como apoyo económico a esta fundación y sirve para financiar educación, alimentación y recreación a estos niños en estado de abandono y condición vulnerable. Es una excelente idea, es un excelente causa y es un excelente motivo para darle a tu niñ@ interno un detalle único y especial y darles a los niños de Nuevo Futuro, justo eso un “Nuevo Futuro”. 

viernes, 15 de julio de 2016

Aleluya, no va a morir sola, alguien la quiere; ergo, ya es alguien!...Juat ?=?

Esto no es el Huffington Post, ni yo soy Jennifer Aniston pero sin importar las circunstancias del presente, sigo creyendo firmemente en esto que escribí hace algunos años (2009) y que hoy por hoy sigue vigente y es terrible justamente que siga vigente... que la sociedad nos etiquete de madres o mujeres de alguién para ser felices.  
"Se me enseñó que no hay nada mejor hecho que lo hecho por uno mismo y si quien lo hace es mujer, está mejor hecho aún. 
Se me enseñó que no debo depender ni esperanzarme en nadie, y si es hombre menos. 
Se me enseñó que mejor sola que mal acompañada, salvo que la compañía sea femenina. 
Se me enseñó que cuando educas a un hombre, educas a un individuo, pero cuando educas a una mujer en realidad educas a una familia.

Esas, y muchas cosas más, me las enseñó la mujer de mi vida, la dueña de la doctrina matriarcal a la cual rindo culto (léase mi amacita!), quien aparentemente ahora a sus 60 años, tiene intenciones de ir contra sus preceptos para poner de cabeza a San Antonio con el único objetivo y fin de que su linda y casi autárquica niña, trate de modificar su programación y comience a mirar al sexo masculino con ojos más benevolentes, complacientes y pacientes, y esto con la sola esperanza de que no envejezca o muera sola (lo que venga primero…plop!). 


Entonces, me pregunto yo: ¿ Desde cuando el matrimonio, la vida conyugal o solo el convivio en pecado, es una cura para no envejecer sola o morir en las mismas condiciones?. Conozco muchas historias de mujeres con enamorado, novio o casadas que se sienten solas estando acompañadas. Y, conozco más de casadas con hijos y convivientes, que tienen compañía física mas no emocional. 

Entonces, no es más real estar sola y aprender a disfrutar de ello, porque todavía el príncipe del color que nos gusta (que no siempre es azul) no aparece, antes de salir corriendo a besar sapos a diestra y siniestra. No es más real solo pensar que tal vez los finales felices no siempre son de a dos sino a veces también solo de a uno. 

Tal vez la coyuntura me hace elucubrar que la vida en común conmigo misma ha sido muchas veces más gratificante que la de a dos o tal vez lo cierto es que solo atravieso una etapa transgresora me inspira a escribir estas líneas. Sin embargo eso no hace menos válido el hecho de que la vida se debe aprender a disfrutar a solas porque como leí por ahí "yo no soy solo, estoy solo", después de todo nadie tiene la certeza de que la teorías de la media naranja, del roto y el descosido, y la de dios los cría y ellos se juntan sean ciertas no?"