martes, 23 de abril de 2013

OhGoddess Secret!

ADVERTENCIA: ESTE POST NO ES APTO PARA PERSONAS CON PROBLEMAS DERMATOLOGICOS Y MUCHOS MENOS PARA PERSONAS CON PROBLEMAS DE COMPRA COMPULSIVA. LA COMPRA DE UN BUEN PRODUCTO DEPENDE MAS DE LA INFORMACIÓN QUE BUSCA EL FUTURO COMPRADOR, QUE DE LA INFORMACIÓN QUE LE BRINDARÁ EL "EXPERTO" VENDEDOR.


Cómo empezó? Cómo sucedió?... bueno… la verdad era algo que yo mismo había decidido hacer, hace algunas lunas, porque si bien es cierto yo no le doy una mala vida a mi piel (no tomo, no fumo, ni bailo pegadito) lo cierto es que tampoco estaba haciendo mucho por ella, así que un día, sin más ni más, me pare un minuto más de lo usual en el stand de Lancome (en Saga San Miguel) y una chica muy amable me pregunto si deseaba algo y entonces paso lo que paso, mi boca se abrió sin mi consentimiento y dijo con temor: Sí! estoy buscando un tratamiento para mi piel, Ipso facto, la señorita en cuestión fue y llamo a un consultor que estaba haciendo tests de tipo de piel, entonces en ese minuto supe que era muy tarde para correr y como suele pasarle a las compradoras primerizas de tratamiento de belleza; porque en perfumería estoy más adoctrinada, me quede paralizada ante la agresividad de la venta. Cabe precisar, que uso el termino agresividad en el mejor sentido de la palabra dado que está reconocido mundialmente que las vendedoras de cosméticos, cremas y perfumes son las más aguerridas haciendo uso para concretar la venta de artes ocultas tales como: zalamería (le queda precioso!), competitividad cliente-cliente (a mis clientes regulares no les parece un producto caro!) y traslado de la culpa (engríase, sino se cuida usted quien lo hará?), y fue así que quede paralizada esperando ver en que acababa este bolonqui que yo sólita arme al manifestar abiertamente que buscaba tratamiento facial.

La verdad es que ese día, me volví loca, compre productos “básicos” por un valor no necesariamente irreproducible, pero si medianamente vergonzante así que me toco ser congruente y usarlos con disciplina. Lo cierto es, que mi piel mejoro mucho y no lo veía yo sino los que me rodeaban – cabe precisar que el tiempo en que entre al mundo de las cremas faciales, estaba sumergida en un proyecto personal que prácticamente me hizo desaparecer de la faz de la tierra por dos meses— de ahí que, fue agradable luego de mi desaparición y constancia casi religiosa a la aplicación de mis productos de belleza; rencontrarme con gente que me preguntaba si me había hecho algo en el rostro o que me decían que me veía diferente (piel más clara, color más uniforme, hidratada, disminución de líneas, reducción de ojeras, etc.) como imaginarán, nada mejor para reconfortar mi ego de pasado los 30.

Ahora, lo más fijo es que muchas de ustedes digan que la marca a la que hago referencia es muy cara y que como estoy soltera y sin hijos pregono un evangelio que no todas pueden seguir. Sin embargo, aquí está la mejor parte del secreto señoritas, el cual tiene relación directa a lo que siempre he dicho de los perfumes de diseñador; “cuestan un poco más que los productos de catálogo pero duran mucho más tiempo y son más efectivos” ya que generalmente tienen tan buena fijación y permanencia que te lo pones al salir de casa y  un retoque acabado el día y listo, el olor se mantiene bastante tiempo. Mientras que otros perfumes a veces te los tienes que poner varias veces y al cabo de un corto tiempo comprar otro, lo que a largo plazo significa que gastes casi lo mismo, a mí me ha pasado y cuando eche pluma dije: Nunca Más!. 

Bueno, con las marcas de alta gama como Lancome, Givenchy, Dior, Clinique, Clarins y Elizabeth Arden, sucede algo parecido y además se obtiene algo extra, porque son marcas que buscan tener capturado a su cliente, pero no solo con la compra sino brindándoles, además, un servicio extra: Sesiones de Faciales y/o Maquillaje que el cliente puede obtener solo pidiendo una cita con su consultora en el momento en el que lo necesite. Asimismo, estas marcas realizan, en coordinación con la tienda donde se venden estos productos (Sagafallabella, Ripley o Perfumerías Unidas) varios “Desayunos de Belleza” o "Eventos de Belleza" en el año, invitaciones exclusiva, donde engríen a sus clientas no solo con un desayuno o sesiones personalizadas de facial y make up, sino que además con muestras de productos (maquillaje, cremas, perfumes) por asistencia y/o participación activa y/o compra. Y finalmente, si te parece poco, puedes conseguir una consultora fidelizada contigo, que te proporcionará las muestras de productos que quieras testear antes de comprar o que te dará algún regalito extra por compra. Sea dicho de paso esas muestritas de maquillaje, crema o perfumes, te sacan de apuros cuando las vacas están flacas y solo puedes pegar la nariz a la ventana, además claro de ayudarte a testear y escoger el mejor producto para tu piel.

Con este post no estoy intentando que cada una(o) de ustedes reescriba la versión perucha de la pela “Confessions of a Shopaholic”, solo responder y compartir el secretito que muchas me han preguntado hoy y hacerle promoción a las incomprendidas marcas que me engríen cada que pueden y que este mes de abril me han invitado, hasta en 7 oportunidades en lo que va del mes, a estos desayunos o eventos y me han dado la oportunidad de testear hasta dos productos nuevos en el mercado. :)